¿Alguna vez has contado todos los lunares de tu cuerpo? Seguramente te hayas dado cuenta que no todos son iguales. Todos tienen tamaños, formas, colores diferentes aunque no por ellos uno son peores que otros.
Además, quizás estés enamorado/a de ese lunar que esta en un sitio especial, en la espalda, en la yema de un dedo, en la planta del pie… seguro que sabes de que te hablo.
Las personas somos como esos lunares: diferentes, especiales, escondidizos, quizas mas extrovertidos…
Cada uno es una mezcla de caracteristicas distinta, especiales.
Entre todos esas personas, hay personas que todavía no hemos sabido adaptarnos o que a lo mejor no hemos querido.
Este blog está dedicado a todos aquellos que disfrutan de la escritura todavía.